10.03.2026 / INDUSTRIA EN CRISIS

Crisis en Lácteos Verónica: trabajadores de acampan frente a plantas ante el temor de cierre

Empleados de la empresa láctea mantienen protestas frente a distintas plantas en Santa Fe tras la reducción del 50% de sus jornadas laborales y salarios, en un contexto de producción paralizada, sueldos adeudados e incertidumbre sobre el futuro de la compañía.





Trabajadores de Lácteos Verónica decidieron instalar acampes frente a las plantas de Lehmann y Clason luego de recibir telegramas que notifican una reducción del 50% de sus jornadas laborales en medio de la paralización casi total de la producción, una situación que profundizó la incertidumbre sobre el futuro de la empresa y encendió temores de un eventual cierre que podría afectar a unas 700 familias.

La protesta comenzó luego de que los operarios advirtieran que las plantas prácticamente dejaron de recibir materia prima y que la actividad industrial se encuentra detenida desde mediados de febrero. Ante ese escenario, resolvieron permanecer en las puertas de los establecimientos para evitar un eventual vaciamiento o el retiro de maquinaria.

El conflicto se desarrolla en un contexto de fuerte deterioro financiero de la compañía, que arrastra problemas desde hace años y acumula cheques rechazados, deudas impositivas y denuncias por retenciones indebidas de aportes. A esto se suma la pérdida de confianza de proveedores y tamberos, muchos de los cuales dejaron de entregar leche por pagos impagos.

UNA CRISIS QUE PERSISTE

Durante 2024 la empresa había logrado sostener parte de su funcionamiento a través de contratos de fasón, mediante los cuales producía para otras compañías. Sin embargo, ese esquema finalizó a comienzos de enero y desde entonces los pagos salariales volvieron a interrumpirse.

Los trabajadores denuncian además atrasos en el pago de salarios y señalan que en los últimos meses recibieron montos mínimos muy por debajo de sus ingresos habituales. En algunos casos, aseguran, apenas percibieron entre 27 mil y 50 mil pesos durante febrero, pese a que los salarios del sector rondan normalmente los 2,5 millones de pesos.

En paralelo, el gremio Atilra presentó una denuncia ante el Ministerio de Capital Humano por un presunto lockout patronal, incumplimientos salariales y retención indebida de aportes, mientras advierte que la empresa adeuda los sueldos de enero y febrero de 2026 y la segunda cuota del aguinaldo de 2025.

Desde el sindicato aseguran que la situación dentro de las plantas es crítica y que los operarios permanecen en alerta mientras esperan una solución que permita reactivar la producción y preservar los puestos de trabajo. “Los trabajadores no tienen papel higiénico, no tienen agua y tampoco se realizan los mantenimientos necesarios. Muchas de esas cosas se las está proveyendo el gremio”.