Los precios de los combustibles comenzaron a registrar nuevos aumentos en las estaciones de servicio del país impulsados por la fuerte suba del petróleo a nivel internacional, que volvió a superar los u$s100 por barril en medio de la escalada bélica en Medio Oriente y ya presiona sobre el valor de la nafta y el gasoil en el mercado local.
Con los últimos movimientos, la nafta súper pasaría de $1.717 a alrededor de $1.777 por litro, quedando muy cerca de los $1.800, mientras que la versión premium subiría de $1.881 a cerca de $1.947, lo que representa un
incremento promedio cercano al 3,5%.
El ajuste sería más marcado en el diésel: el gasoil común treparía de $1.768 a aproximadamente $1.856 por litro y el gasoil euro avanzaría desde $1.966 hasta unos $2.064, con subas que rondan el 5% según estimaciones del sector.
En el mercado energético explican que el aumento responde al salto del crudo internacional y a la volatilidad que atraviesan los mercados globales, una dinámica que también podría tener impacto en la inflación local si las petroleras continúan trasladando la suba de costos a los surtidores.
En ese contexto, el presidente de YPF, Horacio Marín, aseguró que la compañía buscará evitar aumentos bruscos mediante un sistema de ajustes graduales: "No se generarán cimbronazos en los precios de los combustibles”, sostuvo, al explicar que la empresa aplicará una estrategia de “micropricing” para revisar los valores de manera periódica y atenuar las fluctuaciones del mercado.