06.03.2026 / AL MENOS CINCO FUERON

Tras asumir, Mahiques pidió la renuncia de titulares de organismos bajo la órbita de Justicia

El nuevo ministro de Justicia solicitó la dimisión de funcionarios políticos de distintos organismos que dependen de la cartera, entre ellos la IGJ, la UIF, la Oficina Anticorrupción y la Procuración del Tesoro, en uno de sus primeros movimientos tras reemplazar a Mariano Cúneo Libarona.





Para ir dejando su sello tras asumir en reemplazo de Mariano Cúneo Libarona, el nuevo ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, ordenó el recambio de autoridades en áreas clave de su cartera al pedir la renuncia de titulares de distintos organismos bajo su órbita y justificó la decisión al afirmar que “llego con un equipo”.

La medida alcanza a dependencias centrales del ministerio, entre ellas la Inspección General de Justicia (IGJ), donde se solicitó la salida de su titular Daniel Vítolo, además de la Unidad de Información Financiera (UIF), la Oficina Anticorrupción (OA), la Procuración del Tesoro y la Secretaría de Derechos Humanos.

En declaraciones televisivas, el funcionario explicó que el pedido de dimisiones responde a un mecanismo habitual cuando cambia la conducción política de un ministerio y señaló que los funcionarios alcanzados aún no dejaron sus cargos porque el trámite formal de renuncia recién comenzó.

“Llegué y pedí la renuncia de los funcionarios políticos, porque llego con un equipo”, sostuvo Mahiques, quien también remarcó que se trata de cargos designados por decisión política y que suelen modificarse cuando cambia la conducción del área.

El recambio se da pocas horas después de la jura del nuevo ministro en la Casa Rosada, encabezada por el presidente Javier Milei, acto que oficializó la salida de Cúneo Libarona y marcó el inicio de la reorganización interna del Ministerio de Justicia.

El recambio en Justicia tuvo impacto en la interna oficialista: la llegada de Mahiques, junto con la designación de Santiago Viola y el desplazamiento del exsecretario Sebastián Amerio, cercano al asesor presidencial Santiago Caputo, fue leída en la Casa Rosada como un movimiento que amplió la influencia de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, dentro de una cartera clave del Gobierno.