04.03.2026 / LA INFLACIÓN EROSIONA EL PODER DE COMPRA

El poder adquisitivo no repunta: el salario real cayó otra vez en enero y las jubilaciones siguen en baja

Los ingresos volvieron a perder frente a la inflación en el inicio de 2026, con retrocesos tanto en el sector privado como en los haberes previsionales, mientras el empleo formal continúa mostrando señales de fragilidad.





Nuevamente, se hizo evidente en enero la caída del salario real en el sector privado, que esta vez registró un retroceso del 1,3% producto de una desaceleración en los aumentos pactados en paritarias, con casos como Comercio, que otorgó subas en diciembre pero dejó el primer trimestre sin incrementos.

Así lo detalló la consultora C-P, que además remarcó que “aún con negociaciones por arriba de 2%, la aceleración de la inflación impulsa la dinámica del salario real hacia abajo”, consolidando un inicio de año adverso para los ingresos.

El deterioro se da en un contexto de inflación en alza: enero marcó un 2,9%, el nivel más alto en diez meses, y las proyecciones privadas para febrero se ubican cerca del 3%, presionadas por tarifas, transporte y alimentos. Según el INDEC, desde la asunción de Javier Milei los ingresos reales del sector privado retrocedieron 1,3%, mientras que en el sector público el desplome alcanza el 16,9%.

La pérdida de poder adquisitivo también impactó en las jubilaciones, que acumularon en enero su séptima baja consecutiva de acuerdo a C-P. La mínima, que percibe el 60% de los adultos mayores, ya cedió 4,8% desde mediados de 2025, mientras que los haberes medios y altos retrocedieron 2,5%. En paralelo, la AUH sufrió un recorte real del 35% en la actual gestión.

El escenario se completa con un mercado laboral que no logra compensar las pérdidas en industria y construcción, sectores que eliminaron más de 126 mil puestos registrados en dos años, pese al mejor desempeño del agro, la energía y las finanzas. Para C-P, el aumento de los despidos dentro de las bajas laborales y el avance de la reforma laboral configuran un cuadro que mantiene bajo presión tanto a salarios como a jubilaciones.