27.02.2026 / EN MEDIO DE UN PLAN DE REFORMA

Jorge Macri habilitó retiros voluntarios para empleados de planta permanente en la Ciudad

El Gobierno porteño oficializó un régimen para trabajadores de la Carrera de Administración Pública. El plan estará vigente hasta el 31 de mayo y fija requisitos de edad y antigüedad, con compensaciones pagaderas en cuotas.





El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, formalizó mediante el decreto 83 la creación de un Régimen de Retiro Voluntario destinado a empleados de planta permanente de la Carrera de Administración Pública, una medida que se inscribe en el proceso de reestructuración del Estado local y que, según la administración, busca “ordenar el funcionamiento” y “optimizar la dotación” de personal.

La iniciativa alcanza a trabajadores de 45 años o más, con al menos cinco años de antigüedad y un mínimo de un año en planta permanente, y prevé el pago de una compensación no remunerativa calculada sobre la remuneración mensual habitual al momento de la desvinculación.

El monto será abonado en cuotas mensuales y consecutivas por un plazo máximo de hasta 48 meses, sin incluir aguinaldo ni otros conceptos de frecuencia no mensual. El régimen también contempla qué ocurrirá si el empleado accede a la jubilación durante el cobro del incentivo, que podrá reducirse o cesar según el haber previsional.

Quedarán excluidos quienes integren áreas consideradas críticas, tengan sumarios administrativos en curso, hayan iniciado demandas contra el Gobierno de la Ciudad o estén en condiciones de jubilarse antes de fines de 2026. Además, la administración podrá rechazar solicitudes por razones de servicio.

Desde Uspallata sostienen que la medida apunta a redefinir el perfil del empleo público hacia áreas tecnológicas, en línea con los cambios presupuestarios aprobados para 2026, que incluyeron reducción de estructuras, revisión de programas y recorte de contratos, en un contexto de creciente presión política para profundizar el ajuste en la administración capitalina.

REFORMAS

La decisión se enmarca en la reforma del Estado que la administración porteña puso en marcha en 2024 y profundizó durante 2025, un proceso que incluyó la eliminación de áreas, la fusión de dependencias y la baja de miles de contratos de asesores y cargos políticos, con el argumento de modernizar la gestión y hacer más “ágil” la estructura administrativa. En paralelo, el Presupuesto 2026 consolidó esa orientación al priorizar la automatización de procesos y la redefinición de funciones dentro del aparato estatal.