25.02.2026 / MERCADO CAMBIARIO

Dólar en alza: señales de fragilidad en el modelo financiero de Milei



La divisa oficial retomó la senda ascendente tras marcar el mayor avance diario del año y dejó en evidencia la tensión que atraviesa el esquema cambiario. Mientras el Gobierno apuesta a la “pax” sostenida por el agro, la deuda y el carry trade, el mercado debate si se trata de un piso o del inicio de una nueva presión sobre el tipo de cambio.




El dólar oficial volvió a subir este miércoles luego de cortar una racha mayormente bajista. El tipo de cambio mayorista abrió a $1.386 para la venta, en su segunda jornada consecutiva con alzas. En el segmento minorista, el promedio de las entidades financieras alcanzó los $1.400,31, mientras que en el Banco Nación la cotización se ubicó en $1.405. En los financieros, el MEP avanzó 0,3% hasta $1.409,87 y el contado con liquidación (CCL) subió 0,5% a $1.451,89.

El movimiento reactivó el debate: ¿la divisa norteamericana encontró un piso o se trató de una pausa dentro de una tendencia descendente más contundente a la espera de la liquidación del agro? En lo que va de 2026, el mayorista acumuló una caída del 5,8% (−$84,50), mientras el techo de la banda cambiaria —que superó los $1.600— quedó casi 17% por encima de la cotización actual.

El retroceso previo respondió a una combinación de factores: liquidación sostenida del agro, ingreso de divisas por emisiones de deuda corporativa y provincial y tasas en pesos todavía positivas que impulsaron estrategias de carry trade. El rollover superior al 100% en las últimas licitaciones del Tesoro tensionó las tasas de corto plazo y fomentó el desarme de posiciones en dólares para aprovechar rendimientos en moneda local, lo que incrementó la oferta en el mercado cambiario.

Sin embargo, operadores señalaron que la ausencia de instrumentos a tasa fija en la última licitación llevó al mercado a anticipar una eventual liberación de pesos, lo que moderó las tasas a un día hasta la zona del 26%, unos diez puntos por debajo del cierre previo. Con una nueva licitación de deuda en marcha, los analistas advierten que el equilibrio cambiario descansa en pilares frágiles: si el flujo de dólares financieros se desacelera o si el agro reduce el ritmo de liquidación, la estabilidad podría quedar nuevamente bajo presión.