Trabajadores judiciales del fuero laboral nacional realizaron este lunes la toma del edificio central de la Justicia Nacional del Trabajo en la Ciudad de Buenos Aires y llamaron a un paro total de actividades en rechazo de la transferencia progresiva de competencias a la órbita de la Justicia porteña, contemplada en la reforma laboral impulsado por el Gobierno.
La ocupación se decidió luego de una asamblea y fue definida como una acción de “emergencia” ante lo que califican como un intento de “desmantelamiento” de la justicia laboral nacional. La protesta incluye la paralización de la actividad judicial por las próximas 48 horas y el martes planean realizar una movilización a las 11.
La Unión de Empleados de la Justicia de la Nación publicó un comunicado donde denunció “la gravísima situación que atraviesa el Fuero Nacional del Trabajo” y que en el marco de la toma del edificio, que terminó a las 9:30, "se dispuso un cese de actividades en toda la Justicia Nacional del Trabajo con el acompañamiento de todos/as los/as judiciales y nuestra Comisión Directiva”.
Los judiciales califican la iniciativa como una "entrega" y un "traspaso destructivo" que amenaza la tutela efectiva de los derechos laborales.
Qué dice el artículo 91 de la reforma laboral
El artículo 91 de la reforma laboral determina que la Justicia Nacional del Trabajo “mantendrá su vigencia hasta tanto se instrumente el acuerdo de transferencia de competencias de la Justicia Nacional del Trabajo entre la Nación y el Gobierno de CABA”.
“Una vez formalizado dicho acuerdo se dispondrán los actos necesarios para su progresiva disolución conforme las previsiones y plazos que surjan de dichos instrumentos”, agrega la norma incluida en el proyecto de ley.
El fuero laboral nacional está integrado por 80 juzgados y 10 cámaras de apelaciones. Según el acuerdo de traspaso acordado entre la Nación y la Ciudad de Buenos Aires, firmado el 10 de febrero pasado, las causas actuales que están activas continuarían en el fuero nacional hasta su finalización. En tanto, el gobierno de la Ciudad crearía 10 juzgados para empezar a recibir las nuevas causas y dispondría de un plazo de 180 días para definir la estructura y los jueces del nuevo fuero porteño.