El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, intensificó el cruce con la vicepresidenta, Victoria Villarruel, luego de advertir que no "forma parte de la gestión" y tomar distancia de su postura que "no coincide con los intereses" del Gobierno nacional. En esa línea, afirmó que "es libre de tomar el camino que quiera" pero que "no es parte de las decisiones" ni de la mesa política que él mismo encabeza.
Las declaraciones se produjeron en Radio Rivadavia, donde además defendió la reforma laboral como eje de la agenda oficial y anticipó que será debatida nuevamente esta semana en el Senado antes del inicio de las sesiones ordinarias del 1° de marzo, en un año legislativo "movido" que, según señaló, tendrá "50 proyectos de ley" en estudio.
El posicionamiento del funcionario se dio después de que Villarruel marcara diferencias públicas con el rumbo económico al denunciar en redes sociales que "sin empleo nacional y sin producción nacional no hay políticas reales de gobierno" y cuestionar la apertura irrestricta de importaciones. El mensaje fue leído como una toma de distancia del modelo de libre mercado que impulsa la Casa Rosada, luego de una serie de acciones que dan fe del quiebre en el vínculo entre la misma y Javier Milei.
Los dichos de la conductora de la Cámara del Senado se debieron al reciente fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos que anuló decisiones arancelarias. En esa línea, Villarruel advirtió que la eliminación de barreras comerciales puede profundizar la dependencia económica y afectar la industria nacional, en momentos en que sectores productivos enfrentan cierres y pérdida de empleo.
En un escenario de diferencias expuestas, el proyecto de reforma laboral, que propone cambios en el cálculo indemnizatorio, flexibilización en la organización del trabajo y nuevos mecanismos para respaldar indemnizaciones, volverá al centro del debate parlamentario esta semana, en medio de protestas sindicales y con una interna oficialista que ya dejó de disimularse.