18.02.2026 / FUTBOL Y POLITICA

Del sponsor del Superclásico al cierre por importaciones: Fate, otra victima del modelo de Milei

La histórica FATE, que en los años ’80 logró unir a River y Boca bajo un mismo sponsor por apenas 300.000 a 400.000 dólares anuales, bajó la persiana en Virreyes y dejó a 920 trabajadores en la calle. El contraste entre aquella Argentina industrial que invertía en producción y el presente de apertura indiscriminada expone con crudeza el impacto del rumbo económico impulsado por Javier Milei.





En 1985, mientras el país estrenaba el Plan Austral, FATE se convirtió en el primer sponsor oficial en la camiseta de River Plate y, para evitar tensiones, también patrocinó a Boca Juniors. La cifra que pagaba entonces hoy parece simbólica frente a los más de 10 millones de dólares anuales que manejan los contratos actuales, pero alcanzó para asociar la marca a la etapa gloriosa del River campeón de América y del Mundo en 1986.

Fundada en 1940 por Leiser Madanes como Fábrica Argentina de Telas Engomadas, la compañía creció durante décadas al calor del desarrollo industrial argentino. Produjo el primer neumático radial del país en 1969 y llegó a fabricar 5 millones de cubiertas por año, abasteciendo incluso a gigantes internacionales.

Ese entramado productivo no resistió la apertura de importaciones y la caída de ventas en un mercado inundado de neumáticos extranjeros. La empresa argumentó falta de competitividad frente a productos importados, un escenario que se profundizó bajo la gestión libertaria, que promovió la desregulación y la reducción de aranceles como bandera.

El 18 de febrero la planta cerró definitivamente. Detrás quedaron las camisetas históricas y una marca que supo ser emblema de industria nacional. Lo que quedó en pie fue el saldo social del experimento: casi mil familias sin trabajo y otra fábrica que se apaga en nombre de un dogma de mercado que no contempla el costo humano.