16.02.2024 / En redes

Javier Milei: "El problema no es una actriz, es una arquitectura cultural para sostener el beneficio a los políticos"

Tras la respuesta con altura de Lali Espósito, el Presidente justificó su ataque a la cantante y actriz como una "batalla cultural". "La raíz del problema argentino no es político y/o económico, es moral y tiene como consecuencias el cinismo político y la decadencia económica", aseguró.





El presidente Javier Milei justificó sus reiterados ataques contra la cantante y actriz Lali Espósito como una "batalla cultural" que da el sector libertario contra la "moral" de "los progres bienpensantes", según él, instalada por el kirchnerismo. 

En un extenso posteó en su red social X, luego de que la cantante le recordara su trayectoria labora de más de 22 años y lo invitara a uno de sus shows, el mandatario salió a justificar sus ensañamiento contra Lali señalando que desde el Gobierno están "desarmando el Gramsci Kultural". 

"La raíz del problema argentino no es político y/o económico, es moral y tiene como consecuencias el cinismo político y la decadencia económica. Este sistema está podrido y por donde se lo toca sale pus, mucha pus, muchísima..", dijo Milei y apuntó nuevamente contra el kirchnerismo. 

Al respecto, el jefe de Estado explicó su versión de la teoría del filósofo comunista Antonio Gramsci quien "señalaba que para implantar el socialismo era necesario introducirlo desde la educación, la cultura y los medios de comunicación". "Argentina es un gran ejemplo de ello. Cuando uno expone la hipocresía de cualquier vaca sagrada de los progres bienpensantes, se les detona la cabeza e inmediatamente acuden a todo tipo de respuestas emocionales y acusaciones falsas y disparatadas con el objetivo de defender a capa y espada sus privilegios", acusó.

"No sólo quedan expuestos aquellos que reciben los privilegios de los políticos en términos de remuneraciones no validables a mercado, sino que también quedan expuestos aquellos políticos, gobernadores e intendentes que se valen de los recursos aportados por los pagadores de impuestos para hacer propaganda política, y por supuesto también los seres más miserables de la política aparecen en busca de alguna ventajita que se apalanque en lo políticamente correcto (aunque en el fondo implique un acto violento)", continuó.

Y añadió: "Sin dudas, cualquiera sea la columna que se denuncie del edificio de Gramsci, los receptores de privilegios de las otras dos saldrán en su auxilio". Sus dichos van en línea con las críticas que lanzó toda la semana contra la cantante por participar de festivales estatales en los que, además, participaron otros artistas como la actual pareja del mandatario Fátima Flórez.

Milei consideró que "lo más maravilloso de la batalla cultural llevada a la política versada sobre el principio de revelación es que cuando uno señala las vacas sagradas del edificio de Gramsci, automáticamente genera una línea de separación entre los que viven de los privilegios del Estado y las personas de bien. Acá el problema no es una actriz. Es una arquitectura cultural diseñada para sostener el modelo que beneficia a los políticos. Bueno, nosotros venimos a terminar con eso", aseguró.

Y concluyó: "Sin embargo, muchos no la ven y no pueden disfrutar de esta clase aplicada".