El dirigente del Frente Patria Grande
Juan Grabois expresó en la noche del martes que no se mostrará con "miedo", "humillado" ni "avergonzado" tras haber sido increpado e insultado por una persona cuando desayunaba junto a su padre, Roberto, en un bar del barrio porteño de Palermo,
una agresión que fue repudiada por todo el arco político.
"No me vas a ver con miedo, no me vas a ver humillado ni avergonzado de mí mismo", comentó Grabois en un posteo hecho en sus redes sociales en la noche del martes donde buscó diferenciarse del expresidente Mauricio Macri: “
Que nadie se crea un elfo luchando contra un orco. Que ningún dirigente mande a juventudes a romper protestas, enfrentando pueblo contra pueblo, avivando un fuego que a él no lo va a quemar”, planteó.
En su publicación, quien fue precandidato a presidente de Unión por la Patria hizo referencia a las recientes declaraciones de Macri, quien calificó de “orcos” ─criaturas fantásticas de las sagas de J.R. R. Tolkien─ a quienes, desde el triunfo electoral de Javier Milei y previo a su asunción, empezaron a organizar movilizaciones contra el gobierno de La Libertad Avanza. “Los jóvenes no se van a quedar en casa y los orcos van a tener que medir muy bien cuando quieran hacer desmanes en la calle”, había expresado el ex presidente de Cambiemos.
Frente a lo que Grabois manifestó: “
En este país no hay orcos ni elfos. Somos todos seres humanos, nosotros y ustedes; somos hermanos y hermanas enfrentados muchas veces sin sentido, otras veces por diferencias legítimas de ideas, de intereses que deberíamos poder resolver con un mínimo grado de civilización. Ni digo tomando un té con masa, pero sin personalizar cada conflicto porque los conflictos existen siempre. No tienen que terminar en violencia, para eso está la política, la protesta, la batalla de ideas. No tienen que terminar a las piñas, nadie tiene que poner en juego su integridad ni física, ni psíquica, espiritual, ni la de otro compatriota”.
El dirigente social había sufrido una agresión en una cafetería de Palermo Chico ─en la esquina de Cerviño y Salguero─ con su papá. El hombre que lo increpó y agredió verbalmente por encontrarse allí, llamándolo “gerente de la pobreza” y alegando que “se desconoce de qué trabaja”, grabó el momento y lo compartió en redes sociales.
“
Voy a aguantar tus injurias, que son mentiras, que reproducen mentiras previas, siempre las mismas, sin una sola prueba, mentiras reiteradas mil veces porque miente miente que algo queda: 'gerente de la pobreza', 'chorro' son mentiras o amenazas, un poco contradictorias, 'No vas a poder caminar por la calle' porque eso me lo podés decir, precisamente, porque estoy en la calle, a tu alcance”, indicó Grabois.
El dirigente de Unión por la Patria también destacó que él permanecerá en la Argentina y continuará circulando con libertad por todo su territorio independientemente de la tradicional distinción por nivel socioeconómico del espacio que subyace al ataque recibido. “Nací en Argentina y cuando me toque la hora, acá me quiero morir, caminando... porque soy argentino, ciudadano y ser humano. No soy un orco, voy a vivir caminando por la calle, en Lanús o Barrio Norte. Me voy a tomar el Belgrano Norte de Boulogne hasta Retiro, un auto, el subte, el colectivo; y si tengo que viajar en avión, me vas a ver en la fila de migraciones”, expresó en X.
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Si me invitan un café en Palermo, ahí me vas a ver sentado. O tomando mate con mucha azúcar en Fiorito, un api morado en Villa Celina, en Tabac con Calamaro, tereré con los guaraníes en Misiones, curanto con los mapuches en Chubut, un dorado pescador en Corrientes, una gaseosa entre cartonees, un guiso en el comedor del Bajo Flores con los vendedores ambulantes y los costureros. Mate cocido con la gente en situación de calle”, continuó.
"Me las voy a aguantar como pueda, a veces mejor, a veces peor. Voy a tener paciencia, aunque me indigne tu cobardía, la impunidad de tu anonimato. Si estoy con un niño, familiar, con una persona mayor, deberías refrenarte. Si tenés una gota de conciencia, es un límite civilizatorio básico. Ahí la paciencia encuentra un límite. Ahí es cuando pienso...¿hasta dónde hay que aguantar?", expuso en un largo texto escrito en X.
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Nací en Argentina y cuando me toque la hora, acá me quiero morir caminando... porque soy argentino, ciudadano y ser humano", aseguró y agregó:
"En cualquier caso, lo que no vas a lograr es que baje la mirada. No me vas a ver renegar de nuestras ideas porque nos torcieron el brazo a base de amenazas y agresiones"."Me las voy a aguantar como pueda, a veces mejor, a veces peor. Voy a tener paciencia, aunque me indigne tu cobardía, la impunidad de tu anonimato. Si estoy con un niño, familiar, con una persona mayor, deberías refrenarte. Si tenés una gota de conciencia, es un límite civilizatorio básico. Ahí la paciencia encuentra un límite. Ahí es cuando pienso...¿hasta dónde hay que aguantar?", expuso en un largo texto escrito en X.
Grabois también posteó allí el fragmento de una entrevista concedida al programa televisivo "A la Barbarossa", que conduce Georgina Barbarossa por el canal Telefe, en la que se preguntó "cuál es el delito" que cometió y remarcó que no está imputado, ni procesado ni condenado por nada.
Allí además señaló que el ataque del que fue víctima este martes tuvo lugar cuando se encontraba con su padre, de 81 años, quien -indicó- "está atravesando un tratamiento oncológico".