"Me comprometo a que Córdoba sea parte del crecimiento, del desarrollo y nunca más le tenga que hacer juicio a la Nación para ser parte de la justa distribución de ingresos”, aseguró
Sergio Massa en su paso por la provincia, un territorio clave para la definición del balotaje.
El ministro de Economía sumó gestos para que a los cordobeses se les vaya su enquistada molestia con el peronismo nacional, hizo anuncios que la provincia estaba esperando y apareció junto al ex gobernador salteño Juan Manuel Urtubey, que le anticipó su apoyo. Por la noche, cerró en un repleto microestadio del club General Paz Juniors de la capital cordobesa.
"El enojo no los puede llevar al vacío", pidió a los cordobeses.
Invocó una y otra vez su histórica relación con el ex gobernador José Manuel de la Sota y prometió que si llega a la presidencia convocará de inmediato al gobernador electo Martín Llaryora para diagramar una agenda común.
Será su único paso hasta las elecciones por Córdoba, que asoma como una de las provincias que definirá la segunda vuelta.
La previa estuvo tensa por las presiones para que el gobernador Juan Schiaretti y su sucesor Llaryora dieran una señal de respaldo al candidato de Unión por la Patria. Algunos intendentes, legisladores y funcionarios vinculados al gobernador electo empezaron en los días previos a expresarse individualmente.
Así, apareció el reelecto intendente de Alta Gracia, Marcos Torres, y luego la secretaria de Salud de la municipalidad cordobesa, Liliana Moreno, muy cercana a Llaryora, que viajó a Buenos Aires para fotografiarse con Malena Galmarini. La reacción de Schiaretti fue un tuit incendiario acusando "al gobierno kirchnerista del ministro Sergio Massa" por el juicio político contra la Corte Suprema, al que calificó de atropello a las instituciones.
El ministro Massa recorrió este lunes la geografía cordobesa en un periplo de tres escalas. Arrancó en Río Cuarto, donde anunció la implementación de la tarjeta en las siete ciudades más grandes de la provincia, una forma de responder al reclamo provincial por los subsidios al transporte en el AMBA. La medida beneficiará a más dos millones de personas.
Apenas tomó el micrófono, Massa invocó el recuerdo de De la Sota
. "Desde el cielo debe estar soñando que a partir del 10 de diciembre empecemos a construir la Argentina de la unión nacional", imaginó. Prometió que impulsará la suba del corte de los biocombustibles -clave para la producción local- y anticipó que en caso de llegar a la Casa Rosada tiene en agenda discutir baja de retenciones para la soja, el maíz y el trigo. "En lo que me corresponda, les pido disculpas", dijo a los cordobeses.
Pero la sorpresa que tenía reservada fue su aparición junto a Urtubey, el dirigente salteño que trabajó junto a Schiaretti en su propuesta nacional hasta que el cordobés empezó a negociar con Horacio Rodríguez Larreta su desembarco en Juntos por el Cambio, luego frustrado.
"Apoyo a Sergio Massa. No lo hago sólo como peronista, lo hago como un defensor de la democracia y de mi país. Sigo creyendo, como siempre lo hice, que donde hay una necesidad, hay un derecho"; expresó el ex gobernador. En el agradecimiento, Massa destacó su mirada federal pero, especialmente, que se tratara de un dirigente del centro político, donde espera pescar voluntades para ganarle a Milei. Todos sus últimos gestos están dirigidos en esa dirección.
Por la noche, la dirigencia cordobesa armó un acto que desbordó de entusiasmo en un club capitalino. Massa no paró de mandar señales de acercamiento.
"Si el 10 de diciembre tengo la responsabilidad de gobernar la Argentina, voy a llamar al gobernador Llaryora, que es el que eligieron los cordobeses, y le voy a decir 'gobernador, armemos la agenda, Córdoba es el corazón productivo de la Argentina, tenemos cuatro años de trabajo juntos'", sostuvo el candidato presidencial para algarabía del público.
En el cierre, convocó al empresario Juan Blangino, quien apareció muy emocionado y con muchas dificultades para desplazarse. Dedicado a la fabricación de mosaicos, Massa dijo que representaba
"el interior del interior productivo, la Córdoba exportadora, los cordobeses que generan trabajo y las personas con discapacidad que la sigan peleando".
CAMPO Y RETENCIONES
En caso de ganar el balotaje, abrirá una discusión con los sectores del campo para definir un plan que sería anunciado antes del 10 de diciembre. Agricultura ya comenzó a analizar números. "Tenemos que pensar juntos cuando termine la elección -para que no digan que hago anuncios de campaña-, la obligación de bajar retenciones al trigo, maíz, soja, como una forma de aumentar nuestro volumen exportador, nuestra competitividad productiva, de aumentar el trabajo y la generación de valor del campo", indicó.
En sintonía con el anuncio de ayer sobre la eliminación del cepo a fines de 2024, Massa adelantó que, en caso de salir triunfador en la segunda vuelta, trabajará desde el 20 de noviembre al 10 de diciembre para diagramar una rebaja de los derechos de exportación. El objetivo, según dijo, es
"empezar a despejar el camino para que Gobierno, provincias y campo trabajemos todos juntos por el desarrollo económico". "En eso tenemos un trabajo juntos. A veces se da como hace algunos meses eliminando retenciones a las economías regionales. Hoy el maní ya no paga retenciones, como otras 33 economías regionales. Hoy la lechería tampoco paga retenciones", continuó el ministro.
Además, señaló que a medida que la economía agrega valor "vamos mejorando nuestro perfil exportador, cambiando nuestra balanza comercial, vamos robusteciendo nuestro sistema de reservas", lo que permite mejorar la actividad y avanzar en un camino para terminar con el aumento de precios:
"La mejor herramienta para derrotar a la inflación es que Argentina exporte más de lo que importa".
LA POSICIÓN DE SCHIARETTI
De todas formas, nada de eso sirvió para ablandar a Schiaretti, quien ya de vuelta de su viaje al exterior encabezó un acto de entrega de viviendas. Allí habló de la "inflación descontrolada" del
"gobierno kirchnerista de Massa". También criticó el anuncio de la tarjeta SUBE a pocos días de las elecciones, reclamó el fin de las retenciones y la suba "
en serio" del corte de biocombustible.
En la dirigencia cordobesa interpretaban la intransigencia de Schiaretti como una temprana interna abierta con Llaryora, quien ya mostró su intención de reincorporar al peronismo cordobés al peronismo nacional, luego de muchos años de aislamiento. Alguna vez candidato por el Frente Renovador, Llaryora tiene mucho en común con Massa.
Este martes, la gira del ministro continuará por Santa Fe, otro distrito complicado de la región centro. Massa estará en la capital provincial y en Rafaela junto a su compañero de fórmula, Agustín Rossi, y el gobernador Omar Perotti. Días pasados, el candidato de Unión por la Patria consiguió un importante respaldo por parte del Partido Socialista santafesino
"ante el riesgo mayor que supone para la democracia la posibilidad de que Javier Milei llegue al gobierno".