
Tras semanas de expectativa,
el Equipo Fiscal Especial que investiga el presunto femicidio de Cecilia Strzyzowski recibió el resultado de una pericia genética realizada al colchón y a la parrilla de cama, ambos con huellas de sangre, encontradas en un allanamiento que Gendarmería Nacional en la casa de la familia Sena y arrojo que se trata de fluido de la víctima.
Los peritos de Gendarmería, quienes encontraron las manchas de sangre tanto en el colchón como el mueble de una habitación hace 15 días. Fueron cotejadas con muestras de material genético entregadas por
Gloria Rivero, la mamá de Cecilia, y de la hermana de la víctima, Ángela.
El match, de 99,9% de compatabilidad, fue precisamente con el ADN de la primera.
Los nuevos estudios a las manchas realizados en el laboratorio de Biología Molecular del Instituto de Medicina y Ciencias Forenses (IMCyF) de esa provincia sostienen que cuatro muestras levantadas no sólo de la cama y el colchón sino también del piso de la habitación de la casa coinciden en "más de un 99,99%" con el linaje materno aportado por Romero, según Télam.
Si bien hasta el momento no se determinó que los huesos encontrados calcinados en el río Tragadero durante uno de los rastrillajes correspondan a Cecilia Strzyzowski, la prueba clave de hoy demuestra que la sangre de la presunta víctima estaba en la escena del crimen en línea con la hipótesis fiscal por la cual hay tres detenidos por el delito de homicidio: Emerenciano Sena, Marcela Acuña y César Sena.
Justamente esos resultados se aguardan para determinar si los restos hallados en el río Tragadero pertenecen al cuerpo de Cecilia, luego de que semanas atrás el Poder Judicial de Chaco confirmara que "pertenecen a una única persona adulta".
La mujer fue vista por última vez a las 9.16 del 2 de junio último, cuando una cámara de seguridad registró su ingreso en compañía de su marido a la casa de sus suegros, en Resistencia.
Según los fiscales, Strzyzowski fue asesinada entre las 12.13 y las 13.01 en una de las habitaciones de la casa aparentemente por estrangulamiento en momentos en que se hallaba junto a César, Emerenciano y Acuña.
La acusación consideró que su cuerpo fue luego trasladado por César Sena y un colaborador de la familia, Gustavo Obregón, envuelto en una frazada y a bordo de una camioneta hasta la chanchería propiedad de los principales imputados, donde fue calcinada.
Finalmente, se cree que sus restos fueron esparcidos en distintos sectores de ese predio, junto a una de las márgenes del Río Tragadero, donde tiempo atrás se encontraron restos de huesos humanos y el viernes pasado otros fragmentos óseos que debe determinarse aún de qué son.
Además de los tres integrantes del denominado clan Sena, por el caso permanecen con prisión preventiva Obregón y su esposa Fabiana González (ambos asistentes de los Sena) y Gustavo Melgarejo y su mujer Griselda Reinoso (caseros de la familia), quienes están acusados de encubrimiento agravado.