16.01.2023 / Crimen de Fernando Báez Sosa

“Justicia por Fernando”: la frase de Juan Guarino, rugbier sobreseído y ahora testigo en el juicio

Juan Pedro Guarino afirmó, al llegar a Dolores, que declara como testigo "para ayudar a la Justicia". “¿A tus amigos o a la Justicia?”, le repreguntaron, a lo que aclaró primero que "a la Justicia” y luego agregó que "por Fernando”. Se espera la palabra de Alejo Milanesi, el otro rugbier sobreseído, y las madres de Blas Cinalli y Máximo Thomsen.




En el marco de la tercera semana del juicio oral por el crimen de Fernando Báez Sosa, este lunes 16 de enero se destaca por las declaraciones de Alejo Milanesi y Juan Pedro Guarino, los dos rugbiers que estuvieron en Le Brique pero que fueron sobreseídos por la Justicia tras determinarse que no participaron del ataque.

Ambos entraron a los tribunales de Dolores esta mañana con un pedido claro para que se haga justicia. Cabe recordar que los dos estuvieron detenidos en un principio, pero luego fueron sobreseídos y excarcelados.

El primero en llegar al edificio donde se lleva a cabo el juicio fue Guarino, quien viajó a Villa Gesell con los ocho acusados. "Vengo a ayudar, justicia por Fernando", dijo el jóven a los medios de prensa que lo abordaron en la entrada de los tribunales. A su vez, manifestó que su intención es ayudar a la Justicia.

Una hora más tarde fue el turno de Milanesi. En su caso llegó con gorra y anteojos y coincidió con Guarino al expresar sus intenciones consultado por los medios presentes: "Vengo a declarar para que se haga justicia".

Antes de la audiencia, Fernando Burlando, el abogado que representa a los padres de Báez Sosa, se expresó a través de redes sociales: “Guarino y Milanesi (sobreseídos del caso)” junto al denominado “rugbier número 11″ “tienen una gran responsabilidad ante los jueces: deben contar LA VERDAD de lo ocurrido y hacer justicia por Fernando. Espero que no se presten a dar falso testimonio para encubrir a los asesinos de sus amigos”.

Según publicó Infobae, el inicio de la audiencia se retrasó por varias demoras en arribos de las partes, con una sala altamente concurrida. Los últimos que fueron ingresados fueron los imputados acusados de haber asesinado a Báez Sosa.