09.01.2023 / JUDICIALES

“Impronta de zapatilla en la cara", el forense explicó la lesión detectada en la autopsia de Báez Sosa

El experto habló de un impacto "de alta energía" contra un cuerpo que "ofrecía resistencia". Antes la médica que atendió a la víctima confirmó que ya no tenía signos vitales.




El juicio por el crimen de Fernando Báez Sosa -víctima de una brutal golpiza a la salida de un boliche en Villa Gesell- entró en su segunda semana. Este lunes declaran 10 testigos, entre los que se destaca el forense que le practicó la autopsia a la víctima​ en enero de 2020. Por el hecho, ocho rugbiers están siendo juzgados por "homicidio agravado por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas"; y también por "lesiones leves" por las heridas que sufrieron los amigos del joven asesinado cuando intentaron defenderlo.

Silvana Garibaldi Larrosa, primera testigo en declarar en esta sexta jornada defendió la inmediatez de atención del servicio médico, y frente a los micrófonos dijo que "se tardaron 9 minutos entre el llamado de auxilio, y la llegada al lugar". "La llamada entró a las 5 am, la ambulancia salió 5.02 y llegó 5.09 al lugar del hecho. Nos encontramos con un masculino tirado en la vía pública sin signos vitales. Ya estaba fallecido, no tenía ningún signo vital. Tenía bastantes hematomas en el rostro. Uno en particular de zigzag en la mandíbula. Nunca respondió a los estímulos", le dijo a la prensa. "Esto es un reflejo de la sociedad en que vivimos. Una sociedad violenta y con poca educación", se quejó la médica.

Sin embargo, se mantenía una fuerte expectativa por el testimonio de Diego Duarte, médico de la Policía Científica que participó de la autopsia al cuerpo de Fernando. Él mismo, afirmó en su testimonio que "por las lesiones que presentaba en el rostro" decidió realizar una tomografía computada "para tener una panorama general de lo que necesitaba el cuerpo". "Vi que tenía una importante hemorragia dentro del cráneo", afirmó Diego Duarte, el médico forense que le practicó la autopsia a Báez Sosa.​

Por lo antedicho la fiscalía pidió incorporar fotos del celular de Duarte, pero la defensa de los rugbiers se opuso al reclamar que "nos toma por sorpresa, exijo que siga el interrogatorio". Y los jueces, al no hacer lugar, fundamentaron que la fiscalía debería haberlas incorporado en su momento. Asimismo, el forense había planteado que “las lesiones más importantes son en el cerebro. Hay una impronta de zapatilla en la cara y el cuello".

A continuación en el marco del juicio se exhibieron imágenes muy fuertes del cuerpo de Fernando en una pantalla, sacadas durante la autopsia, mientras los padres del joven asesinado no se encontraban en la sala de audiencias. Los imputados, se mostraron atentos a lo que se mostraba. Al respecto, el forense marcó que no hubo "daños óseos" y que los golpes fueron suficientes para "provocar un derrame cerebral".

En su testimonio, Duarte, el forense que atendió a Báez Sosa aseguró que el cuerpo "no presentó daños óseos", pero que los golpes fueron suficientes y determinantes para causarle "un derrame cerebral" a Fernando. "No hay apertura, lesiones que hayan lastimado la parte ósea, los golpes que recibió fueron suficientes para dañar el cerebro sin romper la parte ósea", especificó el especialista. Y agregó: "Se detectó mucho sangrado y mucho coágulo en cerebro, cerebelo y tronco encefálico; compatible con la aplicación de golpes".

LA IMPRONTA DE LA ZAPATILLA

Durante el testimonio, el perito forense confirmó que la marca de la zapatilla en Báez Sosa fue "por un traumatismo de alta energía, contra un cuerpo que ofrece resistencia". "Está en el piso, y al aplicar compresión queda marcada", especificó. Sobre este punto, luego Burlando dijo a los medios que la resistencia podría darse por la misma contextura de la víctima. ​Además, Duarte aseguró que la víctima "tenía golpes en el tórax, producto de un golpe directo; también se observó una laceración o desgarro en el hígado".

Duarte dio así detalles de la brutal paliza que recibió Fernando Báez Sosa. "La víctima presentaba la mayoría de los golpes en la cara y en el cráneo. Son zonas vitales”, confió.  El querellante Améndola consultó si Fernando podría haber sobrevivido si esa golpiza se daba en la puerta de un hospital. La respuesta del perito fue determinante, "no". 

LOS IMPUTADOS

En el final de su testimonio, Duarte contó qué encontró al revisar a los imputados. El forense detalló finalmente qué encontró al revisar a los imputados. En el caso de Benicelli, Cinalli y a Viollaz, dijo "que tenían escoriaciones, y él ultimo una lesión contusa en el nudillo del tercer dedo". Confirmó que también examinó a los sobreseídos, y que Guarino "tenía una quemadura en el antebrazo". En el caso de Milanés, "tenía escoriaciones lineales en el tercer y cuarto dedo de la mano derecha, y el tercer nudillo de la mano izquierda". El abogado de la familia de la víctima, Fernando Burlando, le preguntó a qué podrían corresponder ese grado de lesiones, y el especialista no dudó: "Son escoriaciones, raspones, que se producen por la fricción de un golpe de puño, un golpe tangencial sobre la piel. Eso hace una descamación en el tejido".