15.02.2022 / Judiciales

Alberto declara en Comodoro Py como testigo en el juicio por la obra pública en Santa Cruz contra Cristina

Pese a que podía hacerlo por escrito, el Presidente se presenta personalmente esta mañana en Retiro para declarar, bajo juramento, como testigo en el expediente montado contra su Vice por la obra pública de Santa Cruz. Hasta el momento, las audiencias enterraron la acusación. La importancia de la causa.




Por otros elementos de política y rumbo de la coalición Frente de Todos, podría decirse que éste no es el mejor momento de la sociedad política que construyeron. Sin embargo, esos elementos pueden, podría o podrán ir acomodándose. En otros, el momento es impostergable y así lo entendieron las partes. Por eso, el presidente Alberto Fernández se presenta en persona, pese a que podía hacerlo por escrito, esta mañana para declarar como testigo convocado por la defensa de Cristina Fernández de Kirchner, en el juicio contra su Vicepresidenta por la obra pública en Santa Cruz en el marco del rol que tuvo durante un período como jefe de Gabinete

El jefe de Estado decidió pisar Comodoro Py de manera presencial este martes a partir de las 9.30 para declarar, bajo juramento, como testigo en la se configura tal vez como la causa de mayor importancia contra CFK: pese a que casi ni se la mencionó - las obras se licitaron, adjudicaron y controlaron en la provincia sureña - la manobra apunta contra la ex mandataria y su peso radica en que la acusación es que las irregularidades en las rutas de ese distrito fueron el origen de las investigaciones por Hotesur, Los Sauces y las bóvedas y dinero enterrado nonatos.

Tal como consignó Raúl Kollmann en un artículo en Página 12, en las audiencias del juicio que se llevaron a cabo hasta el momento en el juicio oral la acusación no pega una en su idea de encontrar sobreprecios, obras inconclusas y, mucho menos, vínculos o cualquier tipo de relación entre el proceso de obra y Presidencia de la Nación. Ni los testigos llamados por Fiscalía y querellas benefician su búsqueda. 


CAUSA Y JUICIO

El juicio es encabezado por los magistrados Rodrigo Giménez Uriburu, Jorge Gorini y Andrés Basso, y lo recibieron de las usinas de Comodoro Py. En este caso, los protagonistas de la investigación original fueron el juez Julián Ercolini y los fiscales Germán Pollicita e Ignacio Mahiques.

La acusación versa que le dieron demasiadas obras a Santa Cruz y que, de los 81 tramos de rutas, 51 recayeron en empresas propiedad de Lázaro Báez. Entre esos 51 trabajos, algunos fueron a ese empresario en su totalidad y otros como socio. Argumentaron que las construcciones no se hicieron o que se hicieron mal

Esta última hopótesis, que las obras no se hicieron o se hicieron mal, quedaron descartados tras una auditoría de Vialidad Nacional, cuando ese organismo ya estaba en manos del macrismo conducido por el ultramacrista Javier Iguacel. También se determinó que entre lo pagado y lo construido había sólo un 0,01% de diferencia. La conclusión del informe señaló que los trabajos se realizaron de la manera correspondiente y que las demoras eran las habituales en todo el país.

La incógnita que les restaría definir es si Cristina favoreció a Báez, cosa de la que hasta ahora no surgió ni un indicio en el juicio, adjudicando más obras de las debidas a Santa Cruz y direccionándolas hacia Austral Construcciones o alguna de las empresas de Báez. Quienes conocen el tema saben que entre la ex presidenta y el empresario la relación era mala. 

La declaración de Alberto Fernández es de importancia porque fue jefe de Gabinete de Cristina. Ya dieron su testimonio otros ocupantes de ese cargo, como Aníbal Fernández, Jorge Capitanich y Juan Manuel Abal Medina. La semana próxima será el turno de Sergio Massa. Los testimonios surgieron a pedido del abogado de la ex mandataria, Carlos Alberto Beraldi. Lo establecido indica que por esa razón será el primer en preguntar. Luego es el turno de los otros defensores y también los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola.

El rol de los jefes de Gabinete es, entre otras cosas, firmar las leyes de presupuesto y rubricar las transferencias de partidas que estaban destinadas originalmente a un ministerio y que se redireccionaron a otro. Administran el presupuesto. Sin embargo lo importante para este caso es que la ley de leyes es votada por el Congreso, de manera que la responsabilidad penal es de las dos cámaras, no del presidente. Y la ejecución también es controlada por el Congreso a través de la Cuenta de Inversión - todo lo que ingresó y egresó del estado -  que también aprueban los legisladores, previo dictamen de la Auditoría General de la Nación. Esto sucedió para cada uno de los años del gobierno de Cristina.


QUÉ LE VAN A PREGUNTAR

Es altamente probable que lo primero que le pregunten al presidente Alberto Fernández es si hubo una concentración indebida de obras en Santa Cruz. El problema de la incógnita es que esas obras configuran una decisión política, que se discute en el Congreso y se aprueba en el Congreso. Además, la cantidad no tiene por qué ser proporcional ni a la cantidad de habitantes ni a la extensión de una provincia. Como oficialismos y oposiciones siempre reconocen, Argentina es un país inequitativo y hay distritos más atrasados, con peor y mejor infraestructura y muy mala conexión, comparado con otros que tienen mejor desarrollo.

Por eso el presupuesto implica un enorme debate en el que intervienen todos los actores: intendentes, gobernadores, diputados, senadores y, por supuesto, el Poder Ejecutivo.

También inequívocamente habrá preguntas al jefe de Estado sobre la legalidad de todos los pasos. Si hubo alguna anomalía en la elaboración del presupuesto o se hizo como en todos los años anteriores y posteriores. Si las reasignaciones de partidas se hicieron siguiendo los pasos previstos. En la última audiencia se exhibió documentación que probaba, curiosamente, que a Santa Cruz se le sacaron partidas porque el invierno impidió avanzar en las obras y por lo tanto se redireccionaron a provincias del Litoral. Tiro el pie del fiscal.

En algunos casos, la reasignación de fondos se hizo por Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), de manera que tuvieron que firmar todos los ministros, incluyendo en aquel momento a la hoy opositora habitual denunciante Graciela Ocaña. Al Presidente le van a preguntar por la forma en que se originaban esos DNU.

Por último, es esperable que a Alberto le pregunten si alguien - buscan oír "Cristina" o todo lo relacionable a ella - pidió que se beneficiara a Báez. O si vio indicios de existencia de una asociación ilícita en las obras del sur

Un detalle que marca P12: Báez era adversario de la Cámara de la Construcción. No había buen vínculo. En ese grupo revistaban todos los empresarios del rubro y está acusado desde hace décadas de repartirse las obras mediante un sistema de cartelización. El Grupo Macri siempre fue gran protagonista del llamado Club de la Obra Pública. Báez era un "outsider".

El argumento del empresario patagónico es que ganó las licitaciones porque tenía los trabajadores y las maquinarias en Santa Cruz, por lo que podía ofrecer valores más bajos por las obras, mientras que otras empresas tenían que trasladar a sus empleados y máquinas a 1.800 kilómetros.

Por último, es también altamente esperable que Alberto Fernández se salga del libreto de la pregunta-respuesta, porque el juicio es una de las expresiones de la persecución política de la que el Presidente viene hablando desde que asumió. La incógnita es qué tan potente sea el tono de sus expresiones acerca del funcionamiento de la justicia y de cómo se construyó la causa que lo tendrá declarando como testigo.