23.09.2021 / Judiciales

Nueva era judicial: Rosatti fue electo presidente de una Corte Suprema dividida con su propio voto

En una audiencia virtual dónde no estuvieron ni el expresidente Ricardo Lorenzetti ni Elena Highton de Nolasco, Horacio Rosatti fue electo presidente con 3 votos: el suyo, el de Juan Carlos Maqueda y el de su antecesor Carlos Rosenkrantz quien también había sido designado por Mauricio Macri.





El santafesino Horacio Rosatti es el nuevo presidente de la Corte Suprema de Justicia en el marco de una audiencia virtual vía Zoom que generó sorpresas por la falta de consenso: no estuvieron presentes ni Ricardo Lorenzetti ni Elena Highton de Nolasco por lo que solo votaron él mismo, Carlos Rosenkrantz y Juan Carlos Maqueda.

La ausencia del expresidente Lorenzetti es llamativa ya que se esperaba que vote en favor de Rosatti mientras que la ausencia de la jueza que no había tomado posición al respecto de su voto podría ser más esperada. Así Infobae confirma  los rumores sobre la votación que tuvo solo 3 votos, incluido el del propio Rosatti, para dar paso al nuevo mandato hasta 2021.

La vicepresidencia quedará en manos de Carlos Rosenkrantz, que perdió muchísimo poder desde el momento en que desplazó a Lorenzetti en una maniobra que en los pasillos de tribunales le atribuyen a Fabián "Pepín" Rodríguez Simón, el jefe de la mesa judicial de Mauricio Macri, hoy prófugo en Uruguay con pedido de captura internacional de Interpol vigente.



Rosenkrantz vio esmerilado su poder desde un primer momento y él también decidió despegarse: se ha exceptuado de fallar en más de 100 causas que tenían vínculos con el macrismo o con empresas que él representó con su estudio privado. Desde ahora, si bien todo acuerdo puede ser circunstancial al tiempo, buscarán que desde octubre la CSJN tenga "otra dinámica".

La idea de una Corte Suprema mucho más activo que en el largo letargo que ha estado en los últimos años no solo despierta preocupación en la dirigencia política, también en los históricos del Poder Judicial. Los gremios y las asociaciones de jueces han manifestado su descontento al igual que los abogados que suelen llegar a litigar en la última instancia.

Luego de idas y vueltas, el nombre de Rosatti también despierta consenso en las terminales judiciales de las principales coaliciones políticas. Con los votos necesarios y el acuerdo de las partes, desde octubre el Supremo Tribunal tendrá una nueva etapa, lejos del proyecto "presidencialista" de Lorenzetti y de la afinidad con la Mesa Judicial de Rosenkrantz. La Corte necesita recuperar el prestigio perdido y el juego parece tender hacia el centro.

Pese a que el propio Macri lo designó, primero por decreto, en la Corte, ahora al ex presidente ya no le gusta. De hecho, hace semanas lo tildó de tener un "sesgo muy anticapitalista", llamativa forma de describir a un juez del máximo tribunal al que él mismo puso allí y que está bastante lejos de esa característica.