Tras una jornada de incertidumbre por el paradero de
Flávio Bolsonaro, la Dirección Nacional de Migraciones confirmó que el senador brasileño ingresó a la Argentina el martes por la noche y abordó un avión privado en Puerto Iguazú con destino a Ecuador, en una escala previa a su viaje a Estados Unidos. El organismo precisó que cruzó la frontera junto con tres familiares y que todos presentaron documentación habilitante para ingresar al país.
La familia atravesó el puente internacional Tancredo Neves a las 22:50 y, cuarenta minutos después, abordó una aeronave de la empresa Baires Fly S.A. El avión aterrizó en Guayaquil a las 5:46 del miércoles, tras sobrevolar Paraguay, Bolivia y Perú sin ingresar al espacio aéreo brasileño.
Según la prensa de Brasil, desde Ecuador continuó su recorrido hacia Miami, aunque hasta el cierre de esta información no había confirmación de su aterrizaje.
El traslado se produjo en medio de una investigación judicial que, según medios internacionales, incluía una prohibición de salida de Brasil y la anulación de los pasaportes de Bolsonaro por parte de la Policía Federal, luego de que venciera el plazo para entregarlos. La confirmación oficial del paso por la Argentina permitió reconstruir parte del recorrido, aunque Migraciones no informó quién organizó el traslado ni señaló una intervención del Gobierno argentino.
Desde Estados Unidos, Donald Trump respaldó la posibilidad de recibir al senador brasileño, pese a reconocer que desconocía su ubicación exacta. “Yo escuché que estaba en la Argentina. No sé en dónde está, pero escuché que estaba allí”, declaró ante periodistas. Consultado sobre su eventual ingreso al país, agregó: “Lo aprobaría. Creo que son personas decentes. Por mí, estaría bien”.
En paralelo, un portavoz del Departamento de Estado anunció que Washington “expedirá visados a Flávio Bolsonaro y a su familia”, aunque no precisó la categoría ni la duración de los permisos. Tampoco confirmó que se le hubiera concedido asilo político, por lo que el alcance de la protección estadounidense y la situación judicial del senador brasileño seguían sin estar claros.