17.10.2026 / BRASIL · DERECHOS LABORALES

Brasil terminó con la semana laboral de seis días y reducirá la jornada a 40 horas

El Congreso de Brasil promulgó la reforma constitucional que elimina la denominada escala 6x1 y establece dos días de descanso semanal sin reducción salarial. La jornada máxima bajará gradualmente de 44 a 40 horas y alcanzará a más de 37 millones de trabajadores que actualmente cumplen jornadas de 44 horas.



Brasil concretó una de las mayores reformas de su legislación laboral de las últimas décadas. El Congreso promulgó la Enmienda Constitucional 141/2026, que pone fin a la denominada "escala 6x1" - seis días de trabajo por uno de descanso - y establece una semana laboral de cinco días con dos jornadas de descanso remunerado, sin reducción de salarios.

La reforma también reducirá la jornada máxima semanal de las actuales 44 horas a 40 horas. La implementación será gradual: 60 días después de la publicación de la enmienda comenzará a regir el esquema de dos días de descanso y el máximo semanal bajará a 42 horas. Doce meses más tarde, es decir, a los 14 meses de la promulgación, el límite quedará definitivamente establecido en 40 horas. 

A quiénes alcanza el fin de la escala 6x1

El cambio tendrá un impacto especialmente fuerte en actividades como el comercio, los servicios, la industria y la logística, donde las jornadas de seis días continúan extendidas.

Según datos del Ministerio de Trabajo y Empleo difundidos por el Senado, entre 44,7 millones de trabajadores cuya jornada pudo ser identificada, alrededor de 14,9 millones - un tercio del total - trabajan actualmente bajo el régimen 6x1.

El alcance de la reducción horaria es todavía mayor: 38,6 millones trabajan más de 40 horas semanales y 37,2 millones cumplen jornadas de 44 horas. Para quienes ya tienen jornadas de 40 horas o menos, la reforma no establece una reducción proporcional adicional.

La nueva norma garantiza dos días de descanso remunerado por semana, uno de ellos preferentemente el domingo. Durante la transición podrán existir acuerdos o convenios colectivos para organizar las horas de trabajo, siempre que se respete el nuevo régimen de descansos.

La reforma tampoco implica una reducción salarial.

Una votación casi unánime

El Senado aprobó la reforma el miércoles 14 de octubre por una mayoría abrumadora: recibió 75 votos a favor y apenas uno en contra tanto en la primera como en la segunda votación. El único senador que votó negativamente fue Hamilton Mourão. 

La propuesta tuvo como primer firmante al diputado Reginaldo Lopes, del Partido de los Trabajadores (PT), y durante su tratamiento en Diputados fue tramitada junto con la PEC 8/2025 impulsada por la diputada Erika Hilton, del PSOL, una de las principales dirigentes que colocaron el fin de la escala 6x1 en la agenda pública brasileña.

La Cámara de Diputados había aprobado previamente la reforma y el Senado completó esta semana el trámite legislativo. Con la promulgación de este viernes, la modificación quedó incorporada a la Constitución brasileña.

Lula convirtió la reducción de la jornada en una bandera política

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva convirtió el fin de la escala 6x1 en una de sus principales banderas laborales y participó este viernes de la ceremonia de promulgación junto con el presidente del Congreso, Davi Alcolumbre, y el titular de la Cámara de Diputados, Hugo Motta.

Durante el acto, Lula sostuvo que la reforma permitirá ampliar el tiempo de descanso y la convivencia familiar sin desconocer las necesidades de las empresas. "Nadie quiere que una empresa quiebre, pero tampoco nadie quiere que el trabajador muera por falta de descanso", afirmó. 

La aprobación adquirió además un fuerte componente electoral: Brasil celebrará el próximo 25 de octubre la segunda vuelta presidencial entre Lula y el senador Flávio Bolsonaro.

El giro de Flávio Bolsonaro antes de la votación

La popularidad de la iniciativa también modificó la posición de la oposición. Flávio Bolsonaro había cuestionado durante la campaña la propuesta y el 6 de octubre calificó la discusión sobre el fin de la escala 6x1 como una iniciativa "oportunista" de Lula.

Una semana después cambió su posición y anunció que votaría favorablemente. Finalmente registró de manera remota su voto a favor en las dos votaciones del Senado mientras realizaba actividades de campaña en Porto Alegre. 

La reforma consiguió así atravesar la polarización política brasileña en plena campaña presidencial y fue aprobada con respaldo de prácticamente todo el arco partidario.

Una reforma comparable con la reducción de jornada de 1988

El cambio representa la modificación constitucional más importante de la jornada laboral brasileña desde 1988. La Constitución aprobada aquel año había reducido el límite semanal de 48 a 44 horas.

Ahora, casi cuatro décadas después, Brasil vuelve a reducir ese techo: primero a 42 y finalmente a 40 horas semanales. Al mismo tiempo, la reforma modifica una característica central del mercado laboral brasileño al garantizar dos días de descanso semanal para quienes hasta ahora podían trabajar seis días consecutivos.

El cambio también coloca a Brasil dentro de una tendencia regional. Países latinoamericanos como Chile y Colombia avanzaron durante los últimos años en procesos graduales de reducción de la jornada laboral.