La movilización estudiantil del pasado jueves terminó con represión por parte de la Policía Federal Argentina (PFA) y con varios incidentes en las inmediaciones del Congreso. El Ministerio de Seguridad informó que hubo 25 detenidos y ocho integrantes de las fuerzas federales heridos, y presentó una denuncia penal contra manifestantes por los hechos ocurridos durante la quinta Marcha Federal Universitaria en reclamo del cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
La denuncia incluye cargos por resistencia y atentado a la autoridad, atentado al orden constitucional y daño agravado. Según sostuvo la cartera que conduce Alejandra Monteoliva, algunos manifestantes tenían el rostro cubierto, dañaron bienes públicos y arrojaron objetos contundentes contra efectivos. Al momento, Seguridad se encuentra reuniendo fotografías y videos para identificarlos.
Mediante el escrito, plantearon además que los incidentes habrían buscado “inhibir y/u obturar en forma parcial o plena la actividad legislativa” mientras sesionaba el Congreso.
Sin embargo, durante la jornada hubo múltiples denuncias por parte de los manifestantes sobre infiltrados que sembraban violencia.
Entre los hechos más graves, se destaca la detención de un adolescente de 14 años, señalado por arrojar piedras contra un móvil policial en la esquina de Montevideo y Bartolomé Mitre. Según el Ministerio, cuatro de los efectivos heridos pertenecían a la Gendarmería, dos a la Prefectura Naval y otros dos a la Policía Federal.
Además, el Gobierno porteño estimó en $90 millones los daños en el mobiliario urbano, las veredas, los canteros y los espacios verdes de la Plaza de los Dos Congresos y sus alrededores.