28.09.2026 / LA POLÉMICA POR LA MEDICIÓN DEL INDEC

Los cuestionamientos de Milei al INDEC reavivan los temores por la autonomía del organismo

El Presidente volvió a desacreditar los datos oficiales de actividad y defendió otra forma de leerlos. El planteo resurge meses después de la postergación del nuevo índice de inflación y la salida de Marco Lavagna.





Durante la entrevista que brindó a Luis Majul el domingo, Javier Milei retomó la cuestión por las cifras oficiales que arroja el INDEC, desacreditó los indicadores desestacionalizados del organismo y atenuó la caída de la actividad. “Los indicadores están arrojando cualquier cosa”, sostuvo el Presidente, quien atribuyó las diferencias a los cambios estructurales que atraviesa la economía, afirmó que "es falsa la caída del consumo" y afirmó que las mediciones oficiales “miden mal”.  

Su planteo trajo de vuelta la discusión por la postergación de la nueva metodología para calcular la inflación, una actualización que el INDEC venía preparando desde hacía años y que, finalmente, no fue implementada en febrero. La decisión desencadenó la salida de Marco Lavagna, quien dejó el organismo a pocos días de la fecha prevista para aplicar el nuevo índice, basado en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares de 2017-2018.

Desde el Gobierno justificaron entonces la demora con el argumento de que no era conveniente cambiar la metodología mientras continuaba el proceso de desinflación. “Con el Presidente siempre tuvimos la visión de que había que implementar un cambio una vez que el proceso de desinflación ya estaba totalmente consolidado”, explicó luego el ministro de Economía, Luis Caputo. La administración libertaria pasó así a mantener la fórmula construida sobre los patrones de consumo de 2004 y dejó la actualización para una fecha posterior que todavía no llegó. 

La salida de Lavagna y las tensiones posteriores

La salida de Lavagna y la postergación del IPC habían despertado inquietudes sobre la autonomía del organismo y sobre el modo en que el Gobierno interviene en decisiones estadísticas. ATE Indec reclamó entonces un “INDEC independiente del poder político”, mientras que el propio Lavagna pidió, al despedirse, que se sostuvieran los cambios que estaban en desarrollo y que el sistema estadístico continuara adaptándose: "Confío en que el INDEC próximamente se podrá actualizar el marco normativo que ayude a ello". 

Ahora, los reclamos presidenciales se posan directamente sobre las mediciones de actividad. El INDEC informó que el EMAE cayó 2,9% en julio frente a junio en la serie desestacionalizada y 1,4% en la comparación interanual. Milei, en cambio, defendió el indicador tendencia-ciclo y consideró que la economía atraviesa “muchos cambios estructurales”. 

En la misma entrevista, Milei afirmó que la Argentina está “en niveles máximos de PBI, exportaciones y consumo” y proyectó “cuatro años seguidos de crecimiento”, mientras que JP Morgan estimó recientemente para el tercer trimestre una contracción del 4% a tasa anualizada. El PBI, además, ya había registrado una baja desestacionalizada de 0,6% en el segundo trimestre.

Las declaraciones previas no ayudan a despejar las inquietudes sobre una posible manipulación de los números oficiales. En línea con la postura de Caputo, el exfuncionario Manuel Adorni defendió mantener el esquema vigente y sostuvo que el cambio llegaría cuando la inflación estuviera en cero, mientras que desde el Gobierno argumentaron que no era metodológicamente serio modificar el sistema en medio de un "proceso abierto".

La nueva ofensiva de Milei contra los indicadores del INDEC renuevan los temores sobre la autonomía del organismo estadístico e incrementan las expectativas por los cambios que quedaron en suspenso desde febrero.