Un escándalo por el presunto desvío de alrededor de $1.600 millones sacude a la Armada Argentina y amenaza con provocar una fuerte reestructuración interna. El caso surgió a partir de una denuncia penal presentada por el jefe de Administración y Finanzas de la fuerza, Carlos Alberto Castro Maggio, por irregularidades detectadas en la liquidación de salarios, suplementos y horas extras.
Según publicó La Política Online, dentro de la Armada preparan una purga en el sector de contaduría y evalúan modificar la estructura del escalafón. Entre las alternativas aparece reducir la presencia de contadores al frente de determinados organismos y reemplazarlos por oficiales de Comando Naval o jefes de Revistas y Pagos. La fuerza también abrió una investigación interna para establecer el alcance de las maniobras y determinar si existió una organización integrada por varios miembros de la institución.
La denuncia puso bajo sospecha pagos que habrían continuado incluso después de la desvinculación de personal y cuyo dinero habría terminado en cuentas vinculadas a integrantes de la Armada. Uno de los principales señalados es el capitán de Navío y contador Ariel Baltasar Atanasoff. Sin embargo, dentro de la propia fuerza consideran que el volumen de fondos investigado obliga a determinar si intervinieron otras personas. "Lo que está cada quedando cada vez más claro es que Atanasoff no puede haber actuado solo porque es mucho el volumen de dinero que se manejó. Esto abre la posibilidad que estén incluidos oficiales y se sospecha que esta maniobra sería mucho más profunda y tendría mucho más atrás en el tiempo", afirmó una fuente militar citada por el medio.
La conducción encabezada por el almirante Juan Carlos Romay busca avanzar con su propia pesquisa mientras la Justicia investiga las responsabilidades penales. "La Armada quiere ser quien lleve las pruebas a la justicia y que no sea el Juez el que determine que hay una corrupción generalizada", sostuvo otra fuente de la fuerza. El episodio también expuso cuestionamientos sobre los mecanismos de auditoría y control que debían supervisar la liquidación de haberes.
El escándalo impactó además sobre el futuro de Castro Maggio, quien estaba propuesto para ascender a almirante a fin de año. Aunque no está señalado como integrante de la presunta maniobra y fue quien realizó la denuncia, su promoción quedó bajo evaluación mientras avanza la investigación. En paralelo, la magnitud del caso generó malestar dentro de una fuerza donde, según una de las fuentes consultadas, hay integrantes que perciben salarios cercanos a los $800.000 mensuales.