23.09.2026 / Sigue el ajuste

El Gobierno prolonga el ajuste de ANSES en jubilaciones, AUH y pensiones: cuánto cobrarán en octubre

El Gobierno oficializó por Boletín Oficial el nuevo ajuste previsional para octubre, que se calcula en base a la inflación de agosto. Con el refuerzo extraordinario, que no se actualiza hace casi tres años, el ingreso mínimo apenas supera los 500 mil pesos.




El Gobierno nacional formalizó este martes el nuevo aumento previsional que regirá a partir de octubre, mediante la Resolución 284/2026 publicada en el Boletín Oficial. El ajuste, del 1,66%, surge de la aplicación de la fórmula de movilidad jubilatoria vigente desde el DNU 274/24, que toma como referencia la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de dos meses antes, en este caso el dato de inflación de agosto difundido por el INDEC.

Con la actualización, el haber mínimo jubilatorio pasará de $428.633,20 a $435.748,51, mientras que la jubilación máxima del sistema quedará establecida en $2.932.174,85. La medida alcanza también a otras prestaciones que administra ANSES: la Prestación Básica Universal, la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM) -que en octubre será de $348.598,81- y la Asignación Universal por Hijo (AUH) y por Embarazo, que treparán a $156.588.

Además, quedó establecido que las personas con ingresos superiores a $3.209.863 quedarán excluidas del cobro de asignaciones familiares.

El bono de $70.000, sin actualizar desde marzo de 2024

Uno de los datos que persiste mes a mes en el esquema previsional oficial es la continuidad del bono extraordinario de $70.000, destinado a quienes perciben hasta un haber mínimo.

Se trata del mismo refuerzo que el Gobierno viene pagando desde 2024 y que permanece congelado en ese valor desde marzo de aquel año, sin ningún tipo de actualización pese a la inflación acumulada en el período.

Con la continuidad de ese complemento, el ingreso total de un jubilado con haber mínimo alcanzaría los $505.748,51 en octubre, aunque al cierre de esta nota el Gobierno todavía no había oficializado de manera formal la renovación del bono para ese mes específico.

Un esquema de movilidad que mantiene el poder adquisitivo bajo la lupa

El mecanismo de actualización mensual, vigente desde la sanción del DNU 274/24 al inicio de la gestión de Javier Milei, reemplazó a la fórmula de movilidad anterior y ató los incrementos directamente a la inflación pasada, sin componentes adicionales vinculados a la recaudación tributaria o a la evolución de los salarios.

Ese esquema es, precisamente, uno de los puntos que la oposición y organizaciones de jubilados vienen cuestionando de manera sistemática: al no contemplar ningún mecanismo de recomposición adicional al ajuste mensual por inflación pasada, el poder adquisitivo de los haberes previsionales queda absolutamente atado a la evolución de los precios, mientras que el bono extraordinario -que representa una porción significativa del ingreso total para quienes cobran la mínima- permanece sin actualizar desde hace más de un año y medio, licuándose en términos reales mes tras mes.

Un calendario de pagos escalonado

De acuerdo con lo informado, los pagos correspondientes a octubre se realizarán de manera escalonada según el tipo de prestación y la terminación del documento de cada beneficiario. Quienes perciban haberes que no superan la mínima cobrarán en los primeros días hábiles del mes; los titulares de Pensiones No Contributivas percibirán sus depósitos entre el 8 y el 14 de octubre; la AUH, la AUE y la Asignación Familiar por Hijo se abonarán entre el 8 y el 22 de octubre; y quienes superen el haber mínimo recibirán sus pagos en la última semana del mes, entre el 23 y el 29 de octubre.

Un debate que excede el mes a mes

El nuevo ajuste llega en un contexto en el que la discusión sobre los ingresos previsionales continúa siendo uno de los frentes más sensibles para la gestión libertaria, en paralelo a la discusión parlamentaria del Presupuesto 2027 y a las tensiones que el propio esquema de movilidad generó durante buena parte de este año, con marchas semanales de jubilados frente al Congreso y sucesivos vetos presidenciales a leyes que buscaban recomponer los haberes mínimos.

Con un bono estancado desde hace casi tres años y una fórmula que solo compensa la inflación ya ocurrida, el poder adquisitivo de la clase pasiva continúa siendo uno de los indicadores que la oposición utiliza para cuestionar el relato oficial sobre la recuperación económica.