22.09.2026 / Sociedad

La histórica fábrica de Dánica en Lavallol cerró definitivamente

El aviso, que los trabajadores del turno sabatino encontraron al llegar a la planta a las 6 de la mañana, fija el fin de la actividad industrial para el próximo 30 de septiembre. Aún trabajan en la firma unos 30 empleados.





Dorada S.A., la empresa que produce la marca Dánica (ex Flora Dánica), confirmó el cierre definitivo de su planta de Llavallol a través de un cartel que la propia firma colocó en la puerta del establecimiento. El aviso, que los trabajadores del turno sabatino encontraron al llegar a las 6 de la mañana sin poder ingresar, fija el fin de la actividad industrial para el próximo 30 de septiembre. Aún trabajan en la firma unos 30 empleados.

Se trata de la tercera vez que cierra esta planta. La compañía ya había tomado la misma decisión en abril de 2020, en plena pandemia, cuando cerró el establecimiento pese al decreto que prohibía despidos y suspensiones y atribuyó la medida a “un desmedido reclamo salarial de los gremios de Federación Aceitera”, que consideró “excesivamente oneroso” para su actividad. Aquel cierre se revirtió dos días después, tras un acuerdo con el gobierno de la Provincia de Buenos Aires.

El segundo antecedente se registró a fines de 2024, cuando la empresa había comunicado el fin de la producción en Llavallol. La actividad se retomó pocos meses después, en febrero de 2025, tras un acuerdo entre la compañía y el sindicato, aunque con menos cantidad de empleados que antes del cierre.

“Dorada SA informa el cierre definitivo de la operación industrial de su planta ubicada en Llavallol”, señala el comunicado exhibido en el ingreso de la fábrica, propiedad del Grupo Beltrán. El texto atribuye la decisión a “un prolongado proceso que buscó revertir las dificultades económicas, productivas y operativas que afectaban la viabilidad del establecimiento” y agrega que la compañía “llevó adelante distintas medidas destinadas a mejorar la competitividad de la planta, sostener su actividad y preservar las fuentes de trabajo”, sin lograr “las condiciones necesarias para asegurar una operación sostenible”.

Fuentes de la empresa dijeron a Infobae que “el 30 de septiembre se cierra definitivamente la operación industrial de la planta de Llavallol”. Según explicaron, en el último tiempo la actividad se sostuvo bajo un acuerdo con el sindicato que limitó el funcionamiento del establecimiento a un proceso de envasado, en el que trabajaban 35 personas en total.

Desde el momento del anuncio, los alrededor de 30 trabajadores que aún permanecían en la planta no pueden ingresar al establecimiento. Los empleados instalaron una carpa frente a la fábrica y organizan una permanencia por turnos a la espera de definiciones formales, mientras la empresa aseguró que los salarios se mantendrán hasta la fecha fijada para el cierre.

El sindicato denunció el cierre y pidió una audiencia con la empresa
El Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Aceitera de Capital Federal y Gran Buenos Aires (SOEIA) presentó una denuncia ante el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires por el anuncio y solicitó la convocatoria a una audiencia con representantes de la compañía. El gremio espera que la cartera laboral confirme un encuentro virtual para este jueves.

El secretario general del SOEIA, Ezequiel Roldán, cuestionó la decisión y afirmó que la entidad gremial mantiene “la firme decisión de seguir defendiendo los puestos de trabajo, el salario y el Convenio Colectivo de Trabajo”. Fuentes sindicales precisaron que, hasta el momento, el único documento formal es el cartel exhibido en la puerta de la planta, y que los trabajadores no recibieron telegramas de despido ni cartas documento.

El origen de Dánica
La planta de Llavallol funciona desde fines de la década del 30, cuando el inmigrante danés Christian Boll, que hasta entonces fabricaba lácteos en Santa Fe, se instaló en la zona para producir aceites vegetales hidrogenados destinados a la industria de galletitas y caramelos. En 1963, la compañía fue pionera en la fabricación de margarinas de origen vegetal bajo el nombre Dánica, que comenzaron a comercializarse en panes y potes plásticos.

La empresa cambió de dueño en varias oportunidades a lo largo de las últimas décadas. En 2011 fue adquirida por el grupo brasileño BRF (dueño de etiquetas con presencia en el mercado local como Paty y Sadía), que se desprendió de ella siete años después. A fines de 2018 pasó a integrar el Grupo Beltrán, firma cordobesa dedicada principalmente a la faena ganadera con ocho plantas frigoríficas, que continúa operando en la actualidad. Pese al cierre reiterado de la planta de Llavallol, la compañía mantiene en funcionamiento una fábrica de aderezos en el Parque Industrial Ferreyra, en Córdoba. La definición sobre el futuro de los trabajadores quedará supeditada a la audiencia que el SOEIA busca concretar esta semana en el Ministerio de Trabajo bonaerense.