29.08.2026 / La Libertad Avanza

Milei celebró el título de Las Leonas a un día de la polémica por adoctrinar en la escuela ORT

El Presidente festejó en redes sociales la tercera Copa del Mundo de hockey femenino, apenas 24 horas después de que su charla ante alumnos secundarios generara una denuncia por adoctrinamiento y el repudio de exalumnos, intelectuales y organizaciones judías.




El presidente Javier Milei felicitó este sábado a la selección argentina femenina de hockey, Las Leonas, tras coronarse campeonas del mundo por tercera vez en su historia, en una final que resolvieron ante Países Bajos en la definición por penales.

El festejo presidencial llegó apenas un día después de que su participación en una charla ante estudiantes secundarios del Colegio ORT desatara un fuerte rechazo de exalumnos, intelectuales y organizaciones vinculadas a la comunidad judía, además de una denuncia formal por presunto adoctrinamiento político en las escuelas.

Las Leonas se impusieron en una definición cargada de dramatismo, con la arquera Cristina Cosentino como principal figura al contener tres penales en la instancia decisiva. En los 60 minutos reglamentarios, el equipo neerlandés se había puesto en ventaja con el gol de Yibbi Jansen, pero el conjunto dirigido por Fernanda Ferrara logró la igualdad sobre el final gracias a María José Granatto. Fue Sofía Cairo quien anotó el tanto que le dio a la Argentina su tercer título mundial, después de los conseguidos en Perth 2002 y Rosario 2010.

"VAMOS LEONAS CARAJO...!!!", escribió Milei en su cuenta de X apenas conocido el resultado. El mensaje fue replicado por distintas figuras de su espacio político, entre ellas el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva. También se sumó la jefa del bloque de senadores libertarios, Patricia Bullrich, quien celebró: "Otra coronación de gloria para Argentina. ¡Felicitaciones a todo el equipo! ¡Qué orgullo!".



El trasfondo incómodo: la charla en la ORT

El festejo deportivo llegó en medio de una semana marcada por la controversia que generó la presencia del Presidente en la sede Almagro del Colegio ORT, donde el jueves brindó una charla titulada "Ética como política de Estado" ante alumnos de 4° y 5° año. Invitado por las autoridades del establecimiento y con una gestión adicional del titular de la DAIA, Mauro Berenstein, Milei aprovechó la exposición para volver a cargar contra sus adversarios políticos -a quienes acusó de "jugar sucio" y de carecer de "estatura moral"- y alentó a los propios estudiantes a abuchear a los periodistas presentes, festejando cuando parte del auditorio respondió con silbidos.

La actividad generó fuertes cuestionamientos dentro y fuera de la comunidad educativa. Exalumnos, docentes y organizaciones como Meretz Argentina emitieron comunicados críticos por el tono proselitista del discurso ante un público de menores de edad, mientras que el diputado de izquierda Gabriel Solano presentó una denuncia formal contra el Presidente ante la línea de convivencia escolar del Gobierno porteño, por lo que calificó como un acto de adoctrinamiento.

A la salida del colegio, además, un grupo de manifestantes le gritó "chorro" mientras Milei se retiraba del lugar. Desde la propia institución buscaron despegarse de la polémica al aclarar que ni la comunidad, ni la DAIA, ni la ORT toman posicionamiento político, y que la actividad se enmarcó en una invitación protocolar por los 90 años de la institución.

El contraste entre ambos episodios expone una dinámica que se repite en la comunicación del oficialismo: mientras la controversia por el uso de un espacio educativo con fines políticos sigue generando repercusiones institucionales, el festejo por un logro deportivo de alcance nacional le permite al Gobierno correr el eje de la conversación pública hacia un terreno de consenso amplio.

La semana, además, incluyó otro traspié para el Ejecutivo, con la declaración de inconstitucionalidad de un artículo de la reforma laboral vinculado a las indemnizaciones, lo que refuerza la lectura de una agenda oficial que combina series de fricciones políticas y judiciales con gestos de unidad nacional en torno al deporte.